Belenes europeos: colección José Fructuoso : Museo Salzillo

Belenes europeos: colección José Fructuoso

Fecha: 4 de noviembre de 2016 – 12 de febrero de 2017

Lugar: Sala del Belén, Museo Salzillo.
Horario: el del Museo.
Fecha: 4/11/16 – 12/2/17

whatsapp-image-2016-11-07-at-07-05-21El Museo Salzillo presenta una colección de sesenta belenes populares de ámbito europeo propiedad del belenista y coleccionista José Fructuoso.

En ella están recogidas las tradiciones del belenismo español, a través de las escuelas murciana, valenciana, catalana, mallorquina, andaluza, madrileña y vasca, así como también las de otros países europeos como Italia, Alemania, Austria, Portugal, Chequia, Polonia, Rusia, Hungría y Holanda.

La celebración del Nacimiento de Cristo fue siempre motivo de júbilo para los creyentes y el pueblo pronto se identificó con los episodios y los personajes que formaban parte de la escenificación sacra. San Francisco de Asís impulsó esta tradición en la Nochebuena de 1223 en Greccio, difundida por las órdenes mendicantes, lo que unido al antiguo culto en la gruta de Belén y a la veneración de la reliquia del pesebre de la  basílica de Santa María la Mayor de Roma, popularizó la representación de la Natividad.

Uno de los primeros belenes más conocidos fue el realizado en  alabastro por Arnolfo di Cambio en el siglo XIII para dicha basílica romana, pero también se multiplicaron los realizados para iglesias y conventos, especialmente desde el siglo XVI, en países como España, Portugal o Italia. Desde aquel entonces comenzaron a surgir diferentes tradiciones y escuelas en todo el mundo que todavía hoy mantienen su vigor y plena vigencia a través de artistas y artesanos, así como gracias al entusiasmo de los belenistas que siguen ideando ricos dioramas para acoger estas valiosas muestras.

José Fructuoso, acreedor de la rica tradición del belenismo murciano, presidente de la Asociación José de Nazaret de La Arboleja, es a su vez coleccionista y belenista. Desde niño fue un apasionado del montaje de belenes, recogiendo el testigo del acervo murciano. Su enorme afición por estos conjuntos le llevó a ir aumentando poco a poco su colección y su curiosidad le hizo investigar sobre las diferentes escuelas en todo el mundo, de ahí que los dioramas de los belenes que se exhiben en el Museo Salzillo, una pequeña muestra de los que atesora, hayan sido realizados por él mismo.

La tradición murciana se remonta al siglo XVII, con los belenes que existían en los conventos de clausura, muchos de ellos hoy desaparecidos, como es el caso del de las monjas agustinas, en el que trabajarían Nicolás y Francisco Salzillo. El que realizara este último para Jesuado Riquelme entre 1776 y 1783, concluido por Roque López y su taller hacia 1800, fue un estímulo para el desarrollo de la escuela murciana. Artesanos y artistas como Ortigas, Cuenca, Griñán, Mirete, Francisco Liza, José Hernández, Nieves Martínez, Abellán, el Cura Mariano o Asensio Sáez, están representados en esta exposición con los populares belenes en barro policromado.

También está presente el belenismo andaluz, con J. Joaquín Pérez y Pedro Ramírez, de Jérez, así como los sucesores de Ángel Martínez del Puerto de Santa María en Cádiz, José Ángel Oviedo de Sevilla y ya en el ámbito extremeño, el emeritense Ortega.

Las escuelas catalana y mallorquina se muestran a través de las producciones de los Hermanos Castells de Barcelona, de Monserrat Ribes, de Castel del Vallés, Daniel Alcántara, de Piera y de Llorenç Gelabert de Manacor, Mallorca. Por parte de Valencia se exhiben belenes de Payán, así como de Manises. Y los belenes madrileños se hacen presentes a través de los realizados por José Luis Mayo.

El belén italiano, aunque bien representado en el Museo Salzillo por el napolitano de los hermanos García de Castro, adquirido gracias a la Fundación San Antonio de la UCAM, también se hace presente en los presepi de corte popular, como los de fanal o los realizados por Talleres Lepi y De Francesco de Nápoles o Martino Landi en Florencia.

Los presépios portugueses, famosos por su clasicismo y romanticismo, el artificio de sus composiciones, los ricos escenarios de la naturaleza y sus retratos de la sociedad del momento, alcanzaron su cénit gracias a autores como Machado de Castro, Silvestre de Faria Lobo o Barros Laborâo, de ahí la raigambre del belenismo luso. Por ello se han seleccionado para esta exposición belenes de Maria Olinda, las hermanas Flores de Castremoz, Julia Ramallo o los hermanos Baraca de Barcelos.

La tradición centroeuropea fue también de una gran riqueza por la originalidad de sus propuestas, con la utilización de materiales como la madera en su color, el plomo policromado o el cartón y el papel recortables. Se muestran así los famosos advientos de la zona de Baviera o belenes de la ciudad de Oberammergau, también renombrada por las representaciones teatrales de la Pasión, así como de la ciudad austriaca de Salzburgo. De Polonia destacan los belenes Szopka de Cracovia o los realizados por Pavel Korber. El belén ruso se materializa aquí de la mano de M. Canelota. Y Holanda, con su célebre cerámica vidriada, está presente con Anke Kaobuke y las porcelanas de la Compañía Real de Delft.

Diferentes técnicas y ricos materiales como la madera en su color natural o policromada, la cerámica o la pasta de cerámica, la porcelana, el barro, la resina, el plomo, el cartón, el papel y hasta las hojas de maíz y las ramas de árbol están presentes en esta exposición. Ello atestigua cómo la representación del nacimiento de Cristo, por la amabilidad del tema ligado a la infancia y por las tradiciones familiares transmitidas durante generaciones, caló en todas las clases sociales y su difusión se hizo patente en todas las culturas del mundo.

Carmelo García de Castro, que reunió junto con su hermano Emilio el espléndido Belén Napolitano del siglo XVIII, adquirido por la Fundación San Antonio de la UCAM, y expuesto en el Museo Salzillo, también ha prestado para la muestra un belén popular mallorquín.

Esta exposición dedicada a los belenes europeos es así una buena muestra de cómo la tradición belenística se mantiene con el brío en el presente.

María Teresa Marín Torres

Directora del Museo Salzillo

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