Sala de tribunas

Rampas de acceso a la Sala de Tribunas

Rampas de acceso a la Sala de Tribunas

El recorrido continúa por un espacio de transición con rampas que conectan con el deambulatorio de la iglesia de Jesús. Es un espacio de gran luminosidad y en el que pequeñas oquedades muestran vistas privilegiadas a las cúpulas y tejados del entorno, como la iglesia de San Andrés, la capilla de la Arrixaca y el contorno curvo del tambor de la cúpula de Jesús. Vistas a la Murcia que Salzillo conoció y que nos retrotraen a la ciudad barroca. Desde un óculo el visitante entrevé al otro lado lo que será la salida tras rodear las tribunas que desembocan en la sala de actos y audiovisuales.

La Sala de Tribunas está articulada en torno a la historia de la Cofradía de Jesús. De ahí que esté dividida en cuatro secciones que abarcan desde el siglo XVII hasta los momentos actuales. Pueden contemplarse algunas obras extraídas de la gubia del escultor, como el crucifijo de celebración que portaba la figura de San Eloy de la iglesia de San Bartolomé de Murcia. Salzillo destacó en la representación de los crucificados, con un concepto de muerte alejado del dramatismo, en el que los Cristos suelen aparecer en la cruz vivos o a punto de expirar, con mesura en sus sentimientos.

Entrada a Sala de Tribunas

Entrada a Sala de Tribunas

Con una perfecta anatomía, son representados con frecuencia clavados sobre cruz arbórea y con el sudario entre las piernas. El tema del crucificado obtendría sus mejores resultados en las series más pequeñas, como es el caso del realizado para el San Jerónimo de la catedral de 1755, este de San Eloy y un tercero para la Inquisición, hoy en la catedral de Murcia.

Del mismo modo se muestran piezas de arte propiedad de la Cofradía como las túnicas de Nuestro Padre Jesús, de la Dolorosa y la cruz de carey del Titular. La espléndida túnica conocida como “del Centenario” del Nazareno fue realizada los años en torno a los que se terminaba de construir la iglesia actual y se procedía al adorno de su capilla mayor, trazada a principios del siglo XVIII. Según la tradición, se encargó al Arte Mayor de la Seda de Murcia. Es una estofa de fondo rosa sobre la que se dispone una decoración brocada en plata, con agrupaciones florales de pétalos anchos, piñas estilizadas y frutos carnosos.

La que regalara el Bailío de Lora al titular en 1800 es de seda con láminas e hilos entorchados en oro. Probablemente sea la túnica más apreciada por cofrades y mayordomos.

La cruz de concha con incrustaciones de nácar representan los atributos de la Pasión. Fue fabricada en Mérida del Yucatán en 1800 y es una de las joyas más apreciadas por la Cofradía.

La salida de la Sala de las Tribunas desemboca en una sala de conferencias y audiovisuales, desde donde hay una magnífica vista a la Sala de Bocetos, que el público descubrirá en todo su esplendor posteriormente a lo largo de la visita.